La accesible y turística Santander.

Santander es una ciudad pequeña, al igual que su aeropuerto, y estas características convierten a uno y a otro, en una gran ventaja competitiva para con aeropuertos como el de Madrid o Barcelona.

Los turistas que visitan la ciudad y llegan a ella desde el cielo, buscan hacer desaparecer el estrés y el desenfreno del día a día, y Santander es un buen lugar para conseguir ese objetivo.

Vista panoramica de Santander

Santander es un destino tranquilo que recibe visitas a lo largo de los 12 meses del año. Sus poco más de doscientos mil habitantes mantienen la naturaleza y el encanto de su bahía y playas como si se tratara de un tesoro, y esa es la clave de que Santander se valore tan positivamente por el turista.

Palacete del Embarcadero – Santander

Ejemplos de sus más bellos tesoros son: el Palacete del Embarcadero, donde se puede hacer un tour por la bahía santanderina y, El Casino Puerto Chico, actualmente puerto deportivo, donde se puede comer pescado y marisco.

Cabe destacar el Paseo de Pereda, declarado Conjunto Histórico Artístico y formado por palacetes de estilo francés de los siglos XVIII a XX. El Palacio de Festivales está situado allí.

El Palacio de la Magdalena – Santander

En el recinto del Palacio de la Magdalena está el Embarcadero Real, el Paraninfo y las Caballerizas Reales, entre otros y también se puede visitar el Palacio de Pronillo y el Castillo de San Felipe. Todo un real recorrido.

Santander – Palacio de Deportes

Se puede elegir Santander como destino para degustar su sabrosa cocina. Con una cocina autóctona variada con recetas de montaña o pescado del mar, en sus restaurantes se pueden encontrar platos como el conejo a la montañesa, costillar con castañas, pudin de cabracho y centollo, solomillo al queso de Tresviso y platos típicos de la cocina cántabra como el arroz a la santanderina, el cocido lebaniego, bacalao a la cántabra o lubina estilo santander. Incluso los postres tienen su peculiaridad, como el flan de frutas cántabro o la tarta de queso de Cantabria. Toda una tentación para el paladar más exigente.

Palacete del Embarcadero – Santander

Una ciudad elegante y tranquila que ofrece playa, montaña, parajes rústicos y gastronomía sin olvidar sus baños de olas en las playas para beneficio de la salud. Y todo esto se puede encontrar sencillamente, reservando billetes de avión de la forma más rápida, cómoda y económica, cualquier época del año.

Edificio del Banco Santander

Playas de Santander.

Con sus más de diez playas a lo largo de su costa, Santander es un destino muy buscado tanto por el turismo nacional como por el internacional. Es por todos conocido el renombre y calidad de sus costas, característica que atrae a los verdaderos gourmets del sol y las playas.

La Playa del Sardinero es la más grande, con una longitud de unos dos mil metros y ochenta de anchura, siendo una de las más populares de Santander. Tiene la característica de estar dividida en dos partes, ya que a la primera iba la realeza y la burguesía, y a la segunda la gente del pueblo, o gente de otros niveles sociales.

Playa Sardinero – Santander

Otra playa de alta calidad es la Playa de los Peligros, que dispone de una orientación privilegiada y unos servicios municipales amplios, incluyendo atención a personas de movilidad reducida, y cuenta también con baño adaptado y asistencia para el momento el baño.

Imágenes: Pedro Lopez, Tomás Fano, Noreenlam, Pedro Mondejar, commons.wikimedia, commons.wikimedia

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