Madeira, atracción desde el Aeropuerto.

El archipiélago de las islas de Madeira, descubierto por los portugueses en 1418, está situado a 500 kilómetros de la costa africana y a 1000 del continente europeo.

Se encuentra en una situación privilegiada que, unida a la formación de su terreno y a la influencia del mar y de las corrientes cálidas del Golfo, le hacen tener una diversidad de clima muy agradable tanto en verano como en invierno.

Punta de San Lorenzo – Madeira

Las temperaturas oscian de los 25 grados en verano a los 17 en invierno, aunque dependiendo de la zona que se visite puede variar 2 o 3 grados menos en verano y 1 grado más en invierno.

Ya sea por un fin de semana largo o por una estancia más larga, la isla de Madeira es un lugar único en el que el paisaje, la cultura, la gastronomía, la vida nocturna y los parques constituyen una marco ideal para la relajación y el descanso que buscan los turistas.

La Gran Playa de isla de Porto Santo

Es un destino muy buscado para las parejas en luna de miel por el romanticismo de sus puestas de sol y los lugares escondidos para pasear y alejarse de las multitudes. La famosa emperatriz Sissi ya disfrutó de ellos. Hoteles llenos de encanto enclavados en entornos naturales como el de Quinta do Monte, o llenos de glamour como The Vine permitirán disfrutar de unos servicios exquisitos. La isla de Porto Santo, invita a disfrutar de actividades relajantes en pareja como masajes, spa, y otros tipos de tratamientos que invitan a la sensualidad.

Funchal

Si Madeira es una isla con características especiales, su aeropuerto no se queda atrás. Situado en Funchal, capital de la isla, este aeropuerto tiene la pista de aterrizaje ubicada sobre el mar.

Al quedarse corta la pista original para el aterrizaje de grandes aviones, se decidió ampliarla pasando de tener 1600 a los 2781 actuales. Esto ha sido posible gracias a la construcción de una especie de viaducto que, por medio de 180 pilares de 3 metros de grosor, sostienen la parte nueva de la pista.

Aeropuerto de Madeira

A pesar de esta obra increíble obra de ingeniería, la pista del aeropuerto de Madeira sigue siendo una de las más difíciles y peligrosas del mundo cuando el viento sopla a velocidades superiores a 15 nudos y hay turbulencias. Tanto es así que los pilotos de los aviones que aterrizan en este aeropuerto necesitan una licencia especial y sólo los pilotos con experiencia en operaciones diurnas pueden realizar aterrizajes nocturnos.

Créditos Imágenes: Richard Bartz, Bem bom from pt, Luke H. Gordon

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *