Santorini, la Atlántida perdida.

En el archipiélago de las Cícladas, en su parte más meridional, se encuentra la isla de Santorini o Santorín, en el sur del mar Egeo.

Esta isla, también llamada Thira, está formada por los restos de una enorme explosión volcánica y lo que queda hoy en día es una gran caldera inundada. Existe una teoría, afirmada por muchos científicos, de que en Santorini pudo encontrarse la perdida Atlántida.

El aeropuerto de Santorini/Thira, está situado a 8 Kilómetros de la ciudad y, desde España es posible llegar en vuelo directo desde Madrid y Barcelona, a través de viajes operados por Iberia y Vueling, respectivamente, que operan con una frecuencia de 2 vuelos semanales. También es posible acceder a la isla vía Atenas o Roma , aunque en esta ocasión el turista debe disponer de un poco más de tiempo ya que es a través de vuelos con escala.

Ya desde el aire se puede apreciar la espectacular belleza de esta isla que ha sido considerada la joya de las Cícladas y se ha convertido en uno de los principales destinos vacacionales de Europa.

Santorini es una isla de impresionantes puestas de sol, con paisajes de una naturaleza salvaje y con playas de arena negra, como la de Kamar, o la playa de Aspri de arenas blancas donde incluso la roca es blanca, así como la espectacular playa Kokkini Amos, de increibles arenas rojas que parecen traídas desde el mismo planeta Marte.

Otro aspecto curioso de esta isla que no suele pasar desapercibido al viajero, es que se puede visitar en barco las islas de la Caldera y bañarse en sus aguas calientes y sulfurosas, conocer en Nea Kameni el Parque Natural Geológico, y ver las fumarolas del volcán que en la actualidad carece de actividad.

Un paseo por Santorini.

Pasear por Santorini es un verdadero regalo para los sentidos. Su particular configuración ha convertido esta isla en un destino muy deseado para el turismo Europeo, tanto para estancias largas como para pequeñas escapadas de fin de semana.

Turistas de de Italia, reino Unido, Bélgica, Alemania, Francia, Austria Suiza o Chipre cuentan con vuelos directos a esta isla operados por diferentes compañías como Thomson, Transavia o Air Berlin, además de las compañías de bajo coste que han favorecido el turismo en Santorinni.

Aunque Santorini no tiene un gran servicio de transportes urbanos, su pequeña extensión hace fácil su recorrido para el turista que la visita.

También se puede optar por el servicio de taxis aunque al turista le puede resulta un poco difícil disponer de ellos, ya que en temporada veraniega hay escasez de taxis y colas inmensas de clientes a la espera de este servicio. Una opción para poder acceder a este servicio con mayor premura, es la de compartir taxi con otros turistas que se dirijan hacia las mismas zonas.

Al llegar a la isla, lo primero que se aprecia es la original situación de Thira, su capital, que está construida sobre el acantilado orientado de cara a la laguna de la caldera que formó la explosión de su volcán. Thira es una pequeña ciudad de casas emblanquinadas, con puertas y ventanas pintadas en un azul mar, y con iglesias de cúpulas estilo árabe también pintadas de azul y que le otorga esa imagen tan particular. Pequeñas y empinadas calles la recorren y para disfrutarla, el turista puede elegir entre ir andando o hacerlo utilizando en método más popular, montando en burro.

En Thira, se puede utilizar el servicio de autobuses urbanos, alquilar un coche, bien el el aeropuerto o en la ciudad, y también alquilar bicicletas. Santorini está muy bien comunicada por mar por medio de ferries que ofrecen la posibilidad de hacer una excursión a Creta, Rodas y otras islas cercanas como la de Thirassia, una pequeña isla menos desarrollada que Thira, lo que es precisamente, parte de su encanto.

La Iglesia de Madona Episkopi

En Santorini sería imperdonable no visitar alguna de sus casi 250 iglesias de estilo bizantino y greco-ortodoxo. Estas iglesias y monasterios se caracterizan por contener obras de arte muy valiosas. Un ejemplo de ello lo ofrece La Madona Episkopi que contiene murales que datan del año 1000 A.C. o El Monasterio del Profeta Elías, situado en la cima de uno de los picos más elevados de la isla y que posee documentos y manuscritos de gran valor.

El Monasterio del Profeta Elías

Alojarse en cualquiera de sus pequeños hoteles o incluso en casas familiares, de típica decoración y ambiente muy cuidado, es una verdadera delicia para el cansado turista. Otros alicientes para el viajero en búsqueda de momentos mágicos son, hacer pequeñas excursiones en barco, bien para recorrer la isla o visitar la vecina isla de Thirassia, y disfrutar las puestas de sol de Oia, todo ello atrae a cientos de turistas que se decantan por un turismo que sabe apreciar el silencio y el color del mar.

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